Los MOOCs, una amenaza para el sector de la formación

moocs

Son muchas las instituciones educativas, públicas y privadas, nacionales e internacionales, que se han dado a la impartición de lo que se conoce como Massive Online Open Courses (MOOCs) o cursos masivos abiertos en castellano. Una apuesta por la difusión de contenidos formativos de carácter gratuito  a través de Internet, para todo tipo de personas y perfiles profesionales, que sin saberlo, puede dar al traste con el sector.

Como ya ocurriera hace unos años, por ejemplo, con el periodismo, a medida que Internet se fue introduciendo en nuestras vidas, los medios de comunicación decidieron difundir sus contenidos de forma gratuita a través de la red, generando así una crisis masiva en el sector que ha dado al traste con miles de puestos de trabajo acrecentando, de paso, el déficit democrático en Occidente.

Y es que ni siquiera las universidades más prestigiosas del mundo, entre ellas, las estadounidenses más conocidas como Harvard o el MIT, se han quedado al margen. Todas ellas ofrecen estos cursos para todo aquel que quiera hacerlos sin cobrarles un céntimo por ello. La razón que aducen, que el conocimiento es patrimonio de la humanidad y que no se debe cobrar por ello. Sólo en el caso de que alguien se vaya a lucrar en el futuro con ello, las instituciones le pedirían una buena suma de dinero para expedir el título que acredite esos conocimientos. Una estrategia que sólo beneficia a las grandes, y a largo plazo, no parece que vaya a contribuir a hacer rentable la formación, en cualquiera de sus fases o etapas.

Pon el fruto de tu trabajo gratis al acceso de todos, y ya nadie pagará por ello en el futuro. Esta es la crisis en el empleo que está generando el “Internet de las cosas”. Sector que toca, sector que hunde. El taxi, y otras fórmulas para compartir medio de transporte, son otro buen ejemplo de ello, en otros sector muy diferente. Es cierto que el cambio ha venido para quedarse, pero, ¿vale la pena ese cambio si el desempleo es la consecuencia inevitable y ciertamente no deseada de todo esto? El tiempo lo dirá.

Ver la última newsletter

Suscríbete a nuestra newsletter